De José Nicolás Romano - Colonia Yeruá - provincia de Entre Ríos
Quiero contarles esta anecdota que me sucediò en el año 1972, era poseedor
de un renault 4 modelo 1968 y vivia en el campo,una tarde de verano en pleno mes
de enero terminamos de colocar un molino para sacar agua y debiamos llevar al
molinero hasta su casa distante varios km.de nuestro campo, caminos de tierra
negra, que apenas llueve no se puede andar en ningun vehículo, por lo menos en
aquella època, cuando regresabamos de llevar a este hombre se largó una lluvia
torrencial que anegaba todos los caminos, tuvimos que dar la vuelta por un
camino de ripio que en los bajos cruzaba el agua de lado a lado, tenia que sacar
la cabeza por la ventanilla para poder ver algo, ya que se habìa hecho de noche
y la lluvia era tal que los limpiaparabrisas no daban a basto, realmente no crei
que ibamos a poder seguir adelante, puse a la renola en 2da.y atropellaba los
bajos que eran una laguna, el agua cruzaba por dentro del habitaculo y asi segui
como 15 km.hasta llegar a la tranquera de nuestra casa, ya nadie nos esperaba,
no podian creer que habiamos llegado, hoy cada vez que lo recuerdo todavia me
emociono, deje el renault en el galpon y antes de cerrar el porton lo miré y se
me ocurrio una frase "el reposo de un guerrero"
Siempre recuerdo aquel querido RENAULT 4. Hasta siempre y adelante con vuestro
club.Afectuosamente